Formación práctica y experiencial en la que las personas profesionales viven en primera persona limitaciones físicas, sensoriales y funcionales que pueden experimentar algunas personas mayores o personas con discapacidad.
No se trata de una formación teórica, sino de una experiencia diseñada para generar empatía, revisar actitudes, detectar barreras y transformar pequeñas prácticas cotidianas desde el enfoque centrado en la persona.
- Comprender desde la vivencia directa algunas dificultades físicas, sensoriales y funcionales.
- Aumentar la empatía y la sensibilidad en el trato diario.
- Revisar ritmos, lenguaje, ayudas y actitudes profesionales.
- Identificar barreras físicas, organizativas y actitudinales del centro.
- Mejorar la calidad de los apoyos desde el Modelo Centrado en la Persona.
