Taller de Desarrollo de Escucha Activa

Taller de Desarrollo de Escucha Activa
La escucha activa y la asertividad son recursos esenciales para construir una comunicación positiva, efectiva y eficaz en cualquier relación. Son por lo tanto las herramientas fundamentales para comunicar mejorar los procesos de comunicación de las personas en un entorno laboral o familiar.
 
La escucha activa hace referencia a las habilidades para atender y comprender los diferentes niveles que intervienen en la comunicación, tanto en relación a la información que transmitimos explícitamente, como a otros elementos que no decimos con palabras, pero que se encuentran implícitos en el intercambio comunicativo.
  • Promover las condiciones necesarias para afrontar y resolver positivamente los conflictos.
  • Reducir la incertidumbre que podemos experimentar en relación a las actitudes o comportamientos de otros miembros de la empresa o la familia.
  • Favorecer la confianza y la seguridad en las relaciones interpersonales.
  • Estos talleres se dirigen a mejorar las habilidades de los alumnos requeridas para su independencia y adaptación al puesto e interacción con otras personas.
1. La importancia a la predisposición a escuchar a nuestro interlocutor.
 
2. Elementos y comportamientos que pueden interferir en la escucha activa.
 
3. La importancia de la comunicación no verbal en el intercambio comunicativo.
 
4. Empatía y asertividad.
 
5. La trascendencia de las emociones de la otra persona.
 
6. Demostrar interés por la información que transmite nuestro interlocutor.
 
7. Recursos para favorecer la comprensión de las preocupaciones
de la otra persona.
 
8. Estrategias prácticas para promover la escucha activa
La escucha activa y la asertividad son recursos esenciales para construir una comunicación positiva, efectiva y eficaz en cualquier relación. Son por lo tanto las herramientas fundamentales para comunicar mejorar los procesos de comunicación de las personas en un entorno laboral o familiar.
 
La escucha activa hace referencia a las habilidades para atender y comprender los diferentes niveles que intervienen en la comunicación, tanto en relación a la información que transmitimos explícitamente, como a otros elementos que no decimos con palabras, pero que se encuentran implícitos en el intercambio comunicativo.