Curso Intervención Logopédica en Disfagia Infantil

Curso Intervención Logopédica en Disfagia Infantil
La deglución es un proceso complejo que requiere la coordinación de: nervios craneales, tronco cerebral, corteza cerebral y gran cantidad de músculos de la boca, la faringe y el esófago. Cualquier anomalía en estas estructuras puede repercutir negativamente en la capacidad de deglutir.
 
La disfagia se define como dificultad para deglutir y puede ser provocada por una lesión en el sistema nervioso central o periférico. La mayoría de los síntomas o complicaciones que se derivan se deben a las alteraciones que aparecen en la sensibilidad o movilidad de la fase oral o faríngea de la deglución.
A diferencia de una disfagia en un paciente adulto, el tratamiento de la disfagia infantil debe tener en cuenta el desarrollo maxilofacial desde el nacimiento.  Es importante tener en cuenta que un bebé con problemas en estas funciones (succión, deglución y masticación) desarrollará una mala articulación del lenguaje, ya que se comparten las mismas estructuras. Además, si las funciones al inicio están alteradas, el desarrollo maxilofacial no será el adecuado y provocará problemas estructurales, como alteraciones en la mordida, problemas mandibulares, paladar ojival, hipotonía del labio superior, tendencia al prognatismo, etc. Por todo esto es tan importante una intervención precoz.
 
La disfagia infantil conlleva en muchas ocasiones de manera paralela dificultades en el desarrollo motor, cognitivo, etc. del niño, que precisará para su tratamiento un equipo multidisciplinar especializado.
 
Los programas de rehabilitación logopédica en este tipo de patología incluyen objetivos específicos, dependiendo de los problemas observados en la valoración, incluyendo la adaptación de posturas que favorezcan la deglución, la estimulación sensorial de las estructuras maxilofaciales, la normalización de la musculatura implicada, mejorar la movilidad orofacial, potenciar la coordinación respiración succión-deglución, o la incorporación paulatina de diferentes texturas y alimentos.
  • Proporcionar a los alumnos los conocimientos teóricos y las habilidades prácticas para evaluar los pacientes con trastornos de la deglución.
  • Dotar de los conocimientos teóricos y las habilidades prácticas para diseñar, planificar y organizar un Plan de Intervención adaptado a las necesidades individuales de cada usuario con disfagia.
  • Ayudar a actualizar los métodos de exploración y de intervención en la disfagia.
  • Proporcionar a los alumnos el espacio de reflexión para analizar el proceso deglutorio alterado y la implementación del plan terapéutico.
  • Desarrollar habilidades de trabajo sistemático, riguroso y con sentido crítico.
  • Realizar el diagnóstico logopédico de las alteraciones y disfunciones de la disfagia orofaríngea basado en la exploración clínica y la interpretación de las pruebas instrumentales.
  • Diseñar y llevar a cabo un plan de intervención logopédica de las diferentes alteraciones de la deglución, basado en el diagnóstico clínico logopédico e informes complementarios.
  • Integrar equipos interdisciplinarios del ámbito de la salud para la atención de pacientes en el área de la disfagia orofaríngea.
  • Desarrollar la exposición de un caso clínico o una revisión de evidencias científicas.
  • Maestros y profesores, pedagogos y psicopedagogos, psicólogos, logopedas, orientadores, profesionales de la atención temprana.
  • Estudiantes, postgraduados, familias y particulares interesados en la educación y en la atención temprana.
1. El paciente neurológico; niño, adulto y estados de mínima respuesta.  
 
2. Estructuras anatómicas implicadas en la deglutoria.
 
3. Proceso deglutorio y su relación con la respiración.
 
4. Desarrollo de la alimentación.
 
5. La disfagia infantil y en el adulto.
 
6. Valoración logopédica.
Sreening.
Valoración infantil.
Valoración en el adulto.
Evaluación instrumental.
 
7. Intervención logopédica de la disfagia infantil.
Técnicas de compensación.
Técnicas específicas de intervención.
Técnicas pasivas.
Técnicas activas.
Técnicas específicas en la disfagia infantil.
Desde la alimentación alternativa a la vía de alimentación oral.
 
8. Casos prácticos.
La deglución es un proceso complejo que requiere la coordinación de: nervios craneales, tronco cerebral, corteza cerebral y gran cantidad de músculos de la boca, la faringe y el esófago. Cualquier anomalía en estas estructuras puede repercutir negativamente en la capacidad de deglutir.
 
La disfagia se define como dificultad para deglutir y puede ser provocada por una lesión en el sistema nervioso central o periférico. La mayoría de los síntomas o complicaciones que se derivan se deben a las alteraciones que aparecen en la sensibilidad o movilidad de la fase oral o faríngea de la deglución.
A diferencia de una disfagia en un paciente adulto, el tratamiento de la disfagia infantil debe tener en cuenta el desarrollo maxilofacial desde el nacimiento.  Es importante tener en cuenta que un bebé con problemas en estas funciones (succión, deglución y masticación) desarrollará una mala articulación del lenguaje, ya que se comparten las mismas estructuras. Además, si las funciones al inicio están alteradas, el desarrollo maxilofacial no será el adecuado y provocará problemas estructurales, como alteraciones en la mordida, problemas mandibulares, paladar ojival, hipotonía del labio superior, tendencia al prognatismo, etc. Por todo esto es tan importante una intervención precoz.
 
La disfagia infantil conlleva en muchas ocasiones de manera paralela dificultades en el desarrollo motor, cognitivo, etc. del niño, que precisará para su tratamiento un equipo multidisciplinar especializado.
 
Los programas de rehabilitación logopédica en este tipo de patología incluyen objetivos específicos, dependiendo de los problemas observados en la valoración, incluyendo la adaptación de posturas que favorezcan la deglución, la estimulación sensorial de las estructuras maxilofaciales, la normalización de la musculatura implicada, mejorar la movilidad orofacial, potenciar la coordinación respiración succión-deglución, o la incorporación paulatina de diferentes texturas y alimentos.